¡Vaya año!

Editorial Revista Penúltimo trimestre 2020

¡Vaya año!

Dr. Bernabé Galán Sánchez

Presidente Colegio de Médicos de Córdoba

El último día del pasado 2019 tuvimos noticia de que un virus peligroso estaba haciendo estragos en China y comenzamos a preocuparnos y a interesarnos por este nuevo coronavirus. Llamamos a la sensatez y recomendamos no acudir a congresos ni a otros eventos que supusieran reunión de personas con el objetivo de no facilitar los contagios. Es más: a mediados de enero el Colegio fue invitado a participar en sendas conferencias-coloquio organizadas respectivamente por la Real Academia de Córdoba y por la Consejería de Salud, a celebrar en la sede de la primera y en el Rectorado la segunda. Tema: Coronavirus. Objetivo: Difundir su peligrosidad y hacer recomendaciones para evitar contagios, dolor y ruina. Fecha en la que se celebraron estos dos actos públicos: 5 de febrero.

Éramos conscientes del peligro y comenzamos a trabajar. Pero no todos pensábamos igual y no todos los organismos oficiales respondieron de la misma manera. Agua pasada, pero ha quedado y aún permanece mucho dolor en el camino.

Nosotros, los médicos, hemos estado en todo momento como siempre: entregando todo nuestro ser y saber hacer. Hemos enfermado, hemos fallecido, hemos quedado con secuelas tras sufrir la Covid19. Se nos ha reconocido nuestro esfuerzo en cierta manera. Hemos sido el freno de la pandemia sirviendo de escudo protector de la sociedad a cuerpo descubierto. Hemos trabajado codo con codo con los demás servidores públicos para vencer a la pandemia. La sociedad nos lo ha reconocido de una u otra manera.

Pero observamos que no ha sido suficiente. Ahora que ya se ha desbordado esta segunda oleada, a pesar de que llevamos años diciéndolo y aún más en estos últimos tiempos, nuestro enorme esfuerzo no es correspondido ni por la Administración ni por parte de la ciudadanía. En el primer caso observamos estupefactos cómo se ha incrustado la política en la salud y no se están implementando medidas unitarias y consensuadas, dejando al lado las ideologías. La mentira y la improvisación están a la orden del día. No hay responsabilidad y la pelota va de un tejado a otro mientras el virus se extiende otra vez y los ciudadanos enferman y mueren y la economía empeora rápidamente.

Una parte de la ciudadanía está desconcertada y la otra escéptica. Sin embargo existe un común denominador que es una comunicación aberrante y polarizada políticamente, que lleva a unos a inhibirse y a otros a actuar incívicamente.

Mientras tanto, nosotros seguimos estando en medio, cumpliendo con nuestra misión: salvar vidas, a pesar de la desastrosa gestión de la pandemia y el déficit estructural crónico de la Atención Primaria. Pero no nos  resignamos y seguimos exponiendo que no somos responsables de lo que está ocurriendo, que lo venimos avisando desde hace tiempo, que estamos cansados, agotados, desengañados. Seguimos reivindicando sensatez, responsabilidad, organización, comunicación, lealtad, liderazgo.

Me hubiera gustado, en este editorial, hablar del Día de la Profesión Médica, del certamen de Pueblo Saludable, de nuestras actividades, de los reconocimientos que nuestro Colegio ha recibido en representación de los médicos, de los  Premios de Investigación, de la acogida a los nuevos MIR, nuevos proyectos, etc. Pero hemos pensado que ahora lo que toca es responder a la pandemia, luchar contra ella, apoyar a nuestros compañeros y reivindicar.

Ojalá vuelvan los días en los que nos despertábamos con la ilusión de acudir a nuestro Hospital o Centro de Salud deseando encontrarnos con nuestros pacientes y desaparezcan estas en las que el temor y el desengaño frenan nuestro salto de la cama.